Nací latina, soy latina y moriré latina 🔍 Ampliar
Obra de Escritor Asociado AEO

Nací latina, soy latina y moriré latina

Daisy Oyola
Escrito por: Daisy Oyola

Reseña del libro

Crónica de un alma que no se rinde Escribo desde la certeza de que todas somos fragmentos de un mismo canto ancestral. Nací latina, soy latina y moriré latina no es solo el título de mi libro: es la pulsión vital que me habita, el susurro de la isla donde crecí y el eco de cada mujer que, como yo, se aferra a sus raíces con ternura y coraje.

Una obra tejida con el hilo de la memoria

Cuando comencé a trazar las primeras líneas, no sabía que cada palabra se convertiría en un puente entre dos mundos: mi tierra natal, Puerto Rico, y la diáspora que llegué a abrazar en Columbus, Ohio.

Cada capítulo se construyó como un retablo íntimo, en el que mis vivencias profesionales desde la oficina de intervención a víctimas de delitos hasta los pasillos de una ONG se entrelazan con las historias de mujeres que, bajo el mismo sol caribeño, han aprendido a alzar la voz.

La obra se despliega en tres partes: 1. Raíces, donde recupero mis enseñanzas familiares, el perfume del mangó en el patio de mi abuela y la música que me nutrió. 2. Voces, un espacio para testimonios reales de migrantes y víctimas, relatos de resistencia que encontré al ejercer mi labor como especialista en justicia. 3. Renacer, donde expreso la esperanza y los sueños que alimentan a nuestra comunidad, celebrando el oficio de vivir con dignidad.

Un canto de colores y texturas

La portada misma ilustración de una mujer serena entre flores rojas y amarillas anticipa el diálogo entre melancolía y júbilo que late en sus páginas. Decidí abrazar esa paleta de tonos cálidos porque representan la dualidad de nuestra experiencia: la pasión y el dolor, la fragilidad que descubre su fuerza. Cada flor alude a un capítulo, cada hoja, a un verso no escrito.

Entre la pluma y la balanza

Mi formación en Justicia Penal y Derecho me dio herramientas para batallar en tribunales, pero entendí pronto que las vidas merecen algo más que leyes: merecen ser escuchadas con el corazón.

Por eso, en la sección Voces, incluyo fragmentos de entrevistas reales con nombres cambiados para proteger identidades donde mujeres latinas narran su aventura de llegar aquí, perderlo todo y recomenzar.

Son testimonios que duelen y curan a la vez, y que validan mi convicción de que la justicia se ejerce también con la palabra escrita.

El pulso de la comunidad

Desde el 8 de agosto de 2022, fecha de lanzamiento, he compartido mi obra en ferias de libro, cafés literarios y encuentros de AEO.

Cada lectura en voz alta se convierte en ritual: cierro los ojos, siento la respiración colectiva y percibo cómo mi historia se convierte en bandera para otras. Porque, al compartir mi identidad sin pedir permiso ofrezco un espejo a quien aún no se ha atrevido a mirarse.

Humor y esperanza: el alivio necesario

A pesar de la hondura de muchos pasajes, no faltan destellos de humor sutil: un recuerdo de mis primeros tropiezos con el inglés, una anécdota de clases virtuales donde creíamos escuchar reggaetón y resultaba ser una notificación de Zoom.

Esas pinceladas livianas existen para recordarme que, aún en el dolor, cabe la risa franca; que el humor ágil e inteligente es bálsamo para el alma migrante.

Más allá del libro: un compromiso vital

Esta obra inaugura una serie de proyectos que deseo desarrollar: talleres de escritura terapéutica para víctimas de delitos, lecturas itinerantes por bibliotecas públicas de Ohio y un pequeño podcast donde converso con mujeres de la diáspora.

El libro será entonces no un punto final, sino un catalizador que impulse otras voces latinas a contar su propia crónica.

Cierre poético y sentido de futuro

Hoy, mientras contemplas estas líneas, eres parte de este canto colectivo.  Te invito a sostener el libro con tus manos, a leerlo como si fuera tu propio diario, a hacer del verso un acto de justicia y de la palabra un acto de amor.

Porque nacer latina no se limita a un lugar geográfico: es un legado que florece en cada gesto, en cada sílaba, en cada abrazo que ofrecemos sin saberlo.

En este altar de tinta y nostalgia, celebro a la mujer que soy y a las miles que somos hermanas en la escritura. Y prometo seguir viviendo, escribiendo y defendiendo este legado que ninguna frontera puede desvanecer.

Adquirir ejemplar

Comprar / Ver Libro

Ver Libro ➔
👤 Ver Perfil de Daisy Oyola
← Volver al Catálogo de Libros